Acerca del Centro de Investigación
El Centro de Investigación Cárnicos ha tenido un desarrollo progresivo a lo largo de los años, impulsado por la colaboración de docentes y la implementación de nuevas tecnologías y productos. Un hito importante en esta evolución fue en el año 2015, cuando se organizó una competencia de elaboración de chorizos de freír, lanzada por el Ing. Castañón. Esta competencia, en la que participaron tres docentes del centro, marcó un momento clave, ya que permitió evidenciar las capacidades y habilidades en la producción cárnica. En dicha competencia resulté ganadora, lo que impulsó la integración de nuevas metodologías y recetas en los procesos productivos.
A partir de este evento, y durante cada interinato, el Centro de Investigación Cárnicos continuó avanzando con mejoras en los procesos de producción y diversificación de productos. En el año 2019, se logró un avance significativo en el área técnica gracias al apoyo recibido para mejorar el laboratorio del centro, lo que permitió la incorporación de prácticas más eficientes y precisas en la elaboración de productos cárnicos.
A partir del año 2022, se introduce una diversificación significativa en los productos elaborados, ampliando las capacidades productivas del centro. Se producen chorizos de freír, salames ahumados de cerdo y pollo, quesos de chancho (utilizando carne de pollo y cerdo) y huesos ahumados. Esta diversificación no solo permite satisfacer una mayor demanda del mercado, sino que también brinda mayor dinamismo a la producción de la planta de cárnicos, consolidando al centro como un referente en la innovación de productos derivados de la carne.

Investigación científica
Una de las actividades más relevantes llevadas a cabo en el Centro de Investigación de Cárnicos es la formulación y estandarización de los productos elaborados. Este proceso es clave para garantizar la calidad, consistencia y seguridad alimentaria de los productos cárnicos.
Como parte de esta investigación científica, se trabajó en el desarrollo de fórmulas que permitieran optimizar las características sensoriales de los productos, como el sabor, la textura y el aroma. El objetivo principal fue lograr un balance ideal entre los ingredientes utilizados y los métodos de elaboración, respetando tanto los estándares de calidad como las expectativas de los consumidores.
La estandarización de productos como los chorizos de freír, salames ahumados de cerdo y pollo, quesos de chancho y huesos ahumados no solo permitió mejorar los procesos productivos, sino que también aseguró la reproducibilidad de los productos en la planta. Esto contribuyó de manera significativa a obtener una buena aceptación por parte de los consumidores, lo que se reflejó en una creciente demanda de estos productos en el mercado.
A través de este esfuerzo, el Centro de Investigación Cárnicos ha logrado posicionarse como un referente en la innovación y desarrollo de productos derivados de la carne, combinando la investigación científica con la aplicación práctica en la industria alimentaria.

